Anita Ya pasado este mal trance y habiendo quedado libre del acoso de aquel policía corrupto y aun con mucho dinero en mi bolsillo decidí alejarme un poco de la mala vida, me dedique a vender café y periódicos con morocho en una bicicleta de reparto, todos los días de madrugada salíamos a nuestra faena y nos iba muy bien, nos íbamos a la playa de los cocos a eso de los cuatro de la mañana, llevábamos el café negro y con leche bien caliente e igual una botella de ron para vender tragos, curiosamente vendíamos más rápido el ron que el café y eso que morocho era una crac para preparar el más rico café de la zona, mientras el despachaba yo ayudaba a jalar los botes y a descargar el producto de la pesca, esto me dejaba una buena recompensa pues me regalaban algunos bueno...
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De nuevo en puerto la cruz Mi estancia en Margarita había sido más que placentera, muy fructífera llegue cargado de nuevas energías, planes y dinero, llegue muy disimuladamente a los alrededores de la plaza bolívar y mande a llamar a lencho quien al verme me abrazo con ese cariño que siempre me había demostrado, luego de conversar un rato me advirtió que el Bemba había ido varias veces al barrio siempre amenazando que al encontrarme me mataría, alquile un pequeño apartamento amoblado en las inmediaciones del paseo colon y empecé a planificar cómo calmar a aquel policía asesino y corrupto para que me dejara en paz, afortunadamente lencho tenía una idea, quedamos en vernos al día siguiente en un restaurante llamado la perla negra que quedaba a orillas de la playa, le dije que trajera con él a sus dos hermanos para celebrar mi regreso. Efectivamente allí e...
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“Isla de Margarita” Llegue al ferry con doscientos bolívares que me habían sobrado de los trecientos que saque del bolsito, igual le dije a mamá Segunda que guardara ese bolsito y por ninguna razón se lo dejara ver o abrir y mire que esa vieja era fiel, llevaba la ropa nueva en un bolso, compre un boleto de la clase baja ( había clase baja y clase alta) y así después de seis horas de espera me embarque hacia la “isla”, viajar a margarita en la clase baja era todo una fiesta, cantadores con cuatro y maracas, jugadores de agiley, truco y domino, mucho ron y mujeres a tres por locha, yo como iba bien vestido era el centro de miradas de algunas muchachas quienes con su sonrisas me invitaban a conocer lo más íntimo de ellas, más sin embargo me mantenía alejado y opte por salí un rato a tomar el aire del mar que era muy gratificante, sumido en mis pensamientos me recosté de una baranda pequeña y pude ver una tubería que ...
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Un gran botín, un gran problema La noche llego con su luna menguante y un cielo estrellado, fuimos a la casa de chala a ver aquel botín, no sé por cual razón no había dicho a nadie sobre el dinero ni el revólver, la verdad es que no confiaba ni en mi sombra, el bolso se lo había dejado a mamá Segunda pues estaba más que seguro que ella respetaría mis instrucciones de no abrirlo, lo cierto es que llegamos a donde chala y empezamos a abrir las maletas, una estaba llena de pantalones bluyín, otra de vestidos de niñas pero de esos de niñas ricas, la otra tenia además de franelas de buena calidad, zapatos, colonias, batas de baño y otras vainas, como ya era conocido en aquella barriada me dispuse a regalar un buen lote de cada una de las mercancías entre la gente de aquella comunidad y en unas cuantas horas habían una buena cantidad de muchachas y muchachos luciendo “sus estrenos” así como niñas vistiendo como ricas pero con cholas en los pies o descal...
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“Conozco a Priscila” Luego de aquel espectacular rescate y de la merecida celebración, habiendo ya descansado de tantas emociones, cuando estábamos en el desayuno hablamos sobre lo que había que hacer ahora, puesto que no podía ir a la plaza bolívar ya que en ese lugar fui capturado y estábamos más que seguros que allí se centraría mi cacería, además que tampoco podía permanecer mucho tiempo en la actual casa, la vieja segunda decidió mandar a llamar a su hija Priscila para que me diera albergue. Priscila era una mujer un poco mayor, vivía en el mismo sector, pero mucho más arriba en el cerro, madre soltera, tenía cuatro hijas y dos varones, Vallita, Marilú, segundita, Marisol, Joselito y Elio, como todos los miembros de aquella familia era muy receptiva y no dudo ni un minuto en dar una respuesta afirmativa a la petición y así me fui para su hogar, era un ran...
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Una nueva familia La verdad es que nunca pensé que aquella casa a donde fui invitado tuviera las condiciones de una familia, más bien pensé en un rancho solitario donde podía vivir aquel personaje llamado lencho que variaba entre la cordura y el desvarió pero que para mí se convirtió en un ángel más enviado del cielo en el momento preciso cuando más necesitaba ayuda, la casa era grande, ubicada en la calle principal de las delicias, fachada roja con puerta y rejas negras, su interior era espacioso con seis cuartos, una sala, un patio donde estaba ubicada la cocina y al lado de esta un fogón, al fondo un excusado artesanal pues aun no llegaba la empotracion de aguas servidas a esta zona, algunas gallinas rondaban aun en el patio, un par de perros mierderos pero fieles hacían de guardianes en aquel hogar, pero lo más hermoso que tenía esta casa era la familia que allí habitaba, la vie...
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Reten de menores de pozuelo, Pto la Cruz. Luego de mi espectacular fuga de la pastora, baje nuevamente al nuevo circo, (por eso decía que el nuevo circo era como un vínculo en mi vida y es que esta tampoco sería la última vez que anduviera en sus espacios), llegue hasta allí y me toco pedir plata entre los viajeros, afortunadamente hubieron personas que me apoyaron y con eso pude comer algo y prepararme para comprar la prensa en la noche, me escondí entre las riberas del rio Guaire el resto del día y aproveche para descansar un poco, durante la noche salí a comprar la prensa y pude venderla toda a Dios gracias, me encontré con uno de los menores con quien en el pasado había compartido antes de conocer al viejo Rodolfo, él estaba trabajando de colector en una línea autobusera y me ofreció ayuda, recuerdo que eran las cinco de la mañana exactamente cuando me senté en un banco a esperar su repuesta y llego la policía, al no tener cedula me llevaron al módulo policia...